La escasez de dólares en Bolivia está afectando gravemente a los gremiales, transportistas y pequeñas empresas, según denuncian diversos sectores. El cierre de unidades productivas, la demora en el pago de créditos y la baja importación de productos son algunas de las consecuencias más visibles de esta crisis, que se ha profundizado en los últimos meses.
Domingo Ramos, dirigente de la Confederación del Transporte Pesado Internacional de La Paz, expresó su preocupación por la falta de divisas. En una entrevista con ANF, afirmó: «El licenciado Willy Carranza nos está coadyuvando para la adquisición de dólares, pero no podemos estar cada vez pidiendo favores y no es suficiente». Según Ramos, la escasez de dólares impide al sector cumplir con el pago de deudas bancarias y tributos.
Desde febrero de 2023, la moneda estadounidense ha dejado de circular con normalidad en el país, lo que ha afectado a múltiples sectores. La falta de soluciones por parte del Gobierno ha provocado movilizaciones, exigiendo una pronta respuesta ante esta problemática.
El impacto de esta situación es devastador para las pequeñas y microempresas, agrupadas en la Confederación Nacional de Micro y Pequeñas Empresas (Conamype). Muchos negocios han cerrado debido a la falta de liquidez, y los que siguen operando lo hacen con grandes dificultades. «Estamos al borde del colapso», lamentó uno de los empresarios afectados en declaraciones a Gaceta del Sur.
Por otro lado, un sondeo realizado por Gaceta del Sur reflejó el descontento de la ciudadanía, que cuestiona la inacción del Gobierno frente a la crisis económica. “Es inaceptable que, bajo un modelo socialista, estemos sufriendo este tipo de problemas”, señaló uno de los entrevistados, quien culpó al modelo económico del actual partido de Gobierno.
Los gremios afectados han solicitado al Gobierno que tome medidas urgentes para asegurar la disponibilidad de dólares en el mercado, advirtiendo que, de no solucionarse, las consecuencias podrían ser más graves.




