La tensión política escaló este martes luego de que dirigentes afines a Evo Morales, llegados desde Cochabamba a la ciudad de El Alto, afirmaran que las movilizaciones no cesarán mientras Rodrigo Paz continúe en la Presidencia. En un acto público, líderes del denominado bloque evista convocaron a ampliar las protestas y ratificaron que la principal demanda de los sectores movilizados es la renuncia del mandatario.
Feliciano Vegamonte, exdiputado, exviceministro y actual dirigente campesino, aseguró que la decisión de exigir la salida del Presidente no responde únicamente a una instrucción de los dirigentes, sino a una determinación asumida por las bases movilizadas en distintos puntos de bloqueo del país.
“El pueblo movilizado solo se va a apaciguar cuando Rodrigo Paz renuncie a su cargo de presidente. No lo decimos los dirigentes; eso han decidido las bases en los puntos de bloqueo”, manifestó Vegamonte durante su intervención en El Alto, una de las regiones donde se concentra gran parte de la protesta social.
Por su parte, Dieter Mendoza, vicepresidente de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, sostuvo que la única salida a la crisis pasa por un cambio de gobierno. “La única manera de pacificar nuestro país es que exijan la renuncia de este Gobierno vendido a las transnacionales y a Estados Unidos”, afirmó ante los asistentes.
Mendoza también convocó a sectores que aún no participan en las protestas a incorporarse a las movilizaciones. Dirigiéndose al denominado “pueblo indiferente”, aseguró que la crisis económica, el incremento de precios y el deterioro de las condiciones de vida continuarán mientras no se produzcan cambios políticos de fondo. “Esta es la única salida para traer tranquilidad al país”, señaló.
Uno de los mensajes que más llamó la atención fue la advertencia de que las medidas de presión podrían extenderse por un largo período. El dirigente aseguró que los sectores movilizados están dispuestos a sostener los bloqueos incluso ante una eventual declaratoria de estado de excepción y exhortó a las organizaciones sociales a prepararse para una protesta de semanas o incluso meses.
En la concentración también participaron otros dirigentes vinculados al evismo, entre ellos Vicente Choque y Wilma Colque, quienes acompañaron la convocatoria a fortalecer la movilización nacional. Vegamonte, además, llamó a alcaldes, exdirigentes y organizaciones juveniles a sumarse a lo que calificó como una “lucha” por el futuro del país.
Mientras tanto, el conflicto continúa profundizando la polarización política. El bloque evista insiste en la renuncia presidencial y en la convocatoria a elecciones dentro de un plazo de 90 días, mientras el Gobierno mantiene su apuesta por el diálogo y la búsqueda de acuerdos. Con las posiciones cada vez más distantes, Bolivia enfrenta uno de los momentos de mayor tensión política y social de los últimos años, sin señales claras de una solución inmediata al conflicto.





