Las tensiones políticas en Bolivia escalaron luego de que Jaime Soliz Phiel lanzara graves acusaciones contra el vicepresidente Edmand Lara, a quien señaló como el principal responsable de un supuesto plan para forzar la salida del presidente Rodrigo Paz. Las declaraciones surgen en medio de una crisis marcada por bloqueos, movilizaciones y crecientes cuestionamientos al Gobierno.
Según Soliz, la supuesta estrategia para debilitar al Ejecutivo habría comenzado apenas días después de la posesión presidencial. “Está dirigido definitivamente por Edmand Lara”, afirmó, asegurando que el vicepresidente fue la primera autoridad en plantear la renuncia de Paz. “Fue el que primero pidió la renuncia de Rodrigo al segundo día de ser posesionado”, sostuvo.
El excolaborador afirmó además que decidió alejarse de la Vicepresidencia tras observar reuniones entre Lara y distintos actores sociales y políticos que actualmente encabezan las movilizaciones contra el Gobierno. Entre ellos mencionó a representantes de sectores potosinos, dirigentes de la Central Obrera y organizaciones que hoy exigen la salida del mandatario.
“Yo lo vi en la Vicepresidencia y por eso me alejé”, declaró Soliz, quien aseguró que esos encuentros evidenciaban una articulación política destinada a generar presión contra el Ejecutivo. Sus afirmaciones se producen en un contexto de alta conflictividad social, con carreteras bloqueadas y protestas que ya se prolongan por varias semanas.
El exfuncionario fue más allá y calificó a Lara como el “autor intelectual” de un presunto intento de golpe político. “El que tiene que renunciar es el golpista, el instigador, el planificador y el organizador de este golpe; definitivamente es Lara”, afirmó. Hasta el momento, la Vicepresidencia no emitió una respuesta oficial a estas acusaciones.
Soliz también involucró al expresidente Evo Morales, a quien señaló como el supuesto respaldo político detrás de las acciones denunciadas. “¿Quién le da los instrumentos, la base y los operadores? Es Evo Morales”, manifestó, vinculando al exmandatario con la actual escalada de protestas y movilizaciones que atraviesa el país.
En sus declaraciones, el excolaborador pidió además la renuncia inmediata del vicepresidente y planteó que Morales sea puesto a disposición de la justicia. Asimismo, mencionó a otros dirigentes y actores políticos que, según su versión, formarían parte de la estructura de apoyo a las movilizaciones que buscan debilitar al Gobierno.
Las acusaciones de Soliz añaden un nuevo elemento de confrontación a una crisis política que mantiene en vilo al país. Mientras continúan los bloqueos y crece la presión sobre el Ejecutivo, las declaraciones abren un nuevo frente de disputa dentro del escenario político nacional, donde las denuncias de conspiración, desestabilización y lucha por el poder se han convertido en parte central del debate público.





