La Alianza Social Patriótica (ASP) presentó oficialmente a Augusto Oblitas como su candidato a la Gobernación de La Paz, junto a sus postulantes a las principales alcaldías del departamento, en un acto que marcó el inicio de su ofensiva electoral con un mensaje de renovación y enfoque técnico.
En el mismo evento, ASP confirmó a Javier Iturralde como candidato a la Alcaldía de La Paz, a Omar Pati como postulante a la Alcaldía de El Alto, Danitza Quintanilla como postulante a la Alcaldía de Chulumani, además de otros aspirantes a distintos municipios paceños, consolidando una estructura electoral con presencia departamental.
La candidatura de Augusto Oblitas fue presentada como una alternativa meritocrática, respaldada por una larga trayectoria profesional y una propuesta de gestión orientada a resultados, en contraste con los modelos políticos tradicionales que han gobernado el departamento.
Entre los ejes centrales de su programa, Oblitas planteó el fortalecimiento del turismo, la salud y la infraestructura, sectores que —según afirmó— pueden convertirse en motores del desarrollo económico y social de La Paz si se administran con planificación y transparencia.
“Vamos a trabajar en el desarrollo económico y productivo desde la Gobernación, pero también vamos a impulsar con fuerza el turismo, la salud y la vinculación caminera”, señaló el candidato, subrayando la necesidad de integrar el departamento y potenciar sus regiones.
Oblitas advirtió que la contienda electoral será exigente, pero aseguró que su propuesta apunta a hacer de La Paz un departamento competitivo y articulado. “Será una lucha intensa para hacer grande nuestro departamento”, afirmó ante sus seguidores.
Desde ASP, los dirigentes destacaron que la alianza busca romper con la lógica de improvisación política, apostando por perfiles técnicos y propuestas concretas que respondan a las demandas reales de la población paceña.
Con este acto, la Alianza Social Patriótica formalizó su ingreso a la carrera electoral en La Paz, proyectando una campaña basada en gestión, meritocracia y desarrollo, en un escenario político marcado por el desgaste de los partidos tradicionales y la búsqueda de nuevas opciones por parte del electorado.





