El Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira declaró este miércoles Alerta Epidemiológica Nacional ante la detección y el riesgo de propagación de la influenza A H3N2, una variante que ya genera presión sobre los sistemas sanitarios en otros países.
El anuncio fue realizado por el Ministerio de Salud, que confirmó que la decisión responde a una estrategia estrictamente preventiva, orientada a anticiparse a un posible incremento de contagios durante la temporada de mayor circulación de virus respiratorios.
La ministra de Salud, Marcela Tatiana Flores, explicó que la alerta busca evitar escenarios críticos como los vividos durante la pandemia. “El Gobierno no quiere volver a repetir la experiencia del Covid y por eso tomamos medidas preventivas”, afirmó la autoridad en conferencia de prensa.
Flores advirtió que los casos de esta variante han comenzado a saturar los servicios de salud en el exterior, lo que encendió las alertas en el país y motivó una respuesta anticipada del Ejecutivo para proteger a la población.
Con la declaratoria, se activan protocolos de vigilancia epidemiológica, refuerzo de controles en centros de salud y monitoreo permanente de casos sospechosos, además de campañas informativas dirigidas a la ciudadanía.
La ministra remarcó que la alerta no implica alarma, sino preparación institucional. “Es una acción responsable del Estado para cuidar la salud de los bolivianos”, sostuvo, al tiempo de pedir calma y corresponsabilidad social.
Desde el Gobierno se recomendó reforzar las medidas de bioseguridad, especialmente en espacios cerrados, unidades educativas y centros laborales, así como acudir oportunamente a los servicios médicos ante síntomas respiratorios.
Las autoridades sanitarias adelantaron que, de ser necesario, se evaluará la ampliación de medidas adicionales, siempre en función del comportamiento epidemiológico del virus, reiterando que la prioridad es evitar la saturación del sistema de salud y proteger vidas.





