En medio de un clima político cada vez más tenso, el vicepresidente Edmand Lara volvió a colocarse en el centro del debate nacional tras encabezar una reunión de alto nivel con el Banco de Desarrollo Alemán (KfW) para asegurar recursos destinados a la conservación amazónica. La comitiva incluyó al ministro Óscar Mario Justiniano, pero llamó la atención que, una vez más, su esposa, la diputada Diana Romero, no estuviera en funciones parlamentarias.
La reunión, realizada en Berlín, estuvo enfocada en proyectos de financiamiento climático, recuperación de suelos y protección de bosques amazónicos, en un momento en el que distintos sectores reclaman que el Gobierno atienda con mayor urgencia la crisis ambiental y social del país. “Estamos consolidando alianzas internacionales para fortalecer nuestra capacidad de respuesta ante la degradación ambiental”, afirmó Lara durante el encuentro.
Por su parte, el ministro Justiniano calificó el acercamiento como “un paso crucial para dinamizar la bioeconomía boliviana”, resaltando que el apoyo germano permitirá avanzar en programas de manejo sostenible de recursos naturales. El funcionario sostuvo que estos acuerdos “garantizan inversión estratégica sin endeudamiento”.
El representante del KfW, Jens Mackensen, confirmó la reactivación de $us 15 millones en fondos no reembolsables, destinados exclusivamente a tareas de conservación amazónica. “Bolivia mantiene un potencial ecológico invaluable y estamos dispuestos a acompañar su protección”, declaró.
Sin embargo, mientras Lara impulsa su agenda internacional, en el país persiste la crítica de que sus viajes se multiplican sin dar señales claras de coordinación interna. Varios legisladores cuestionaron que, en momentos de emergencia nacional, “los esfuerzos deberían estar concentrados en territorio boliviano y no en giras diplomáticas constantes”.
La polémica creció aún más al conocerse que la diputada Diana Romero, esposa del Vicepresidente, volvió a solicitar licencia para ausentarse de la Cámara de Diputados durante la jornada de ayer. Su repetida ausencia en actividades legislativas ha generado incomodidad dentro de la propia Asamblea.
“No puede haber autoridades que exigen compromiso mientras sus propios representantes brillan por su ausencia”, protestó un diputado de oposición, quien pidió una evaluación ética sobre el uso reiterado de licencias.
La ausencia de Romero, sumada a la agenda internacional del Vicepresidente, avivó el debate sobre prioridades gubernamentales. Aunque el Gobierno celebra el retorno de recursos para la conservación amazónica, la presión interna crece y la ciudadanía mira con recelo cada movimiento político en medio de un país urgido de soluciones inmediatas.





