En respuesta a la creciente ola de saqueos que se ha desatado en varias provincias, el Gobierno argentino ha puesto en marcha un comité de crisis. Los asaltos, que han afectado a establecimientos en lugares como Neuquén, Mendoza, Córdoba y principalmente en la región de Buenos Aires, han llevado a casi un centenar de detenciones hasta el momento, según las autoridades locales.
El ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, ha destacado que estos saqueos no son incidentes aislados ni fortuitos. En declaraciones a los medios, señaló que el propósito detrás de estos actos es «generar una suerte de conflicto». «No son espontáneos, no es una casualidad», subrayó Fernández, sugiriendo la posibilidad de que exista un plan coordinado detrás de estos eventos.
En una reunión entre el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el ministro Fernández, se confirmó que ya hay 94 personas bajo custodia judicial por su presunta participación en más de 150 robos vinculados a estos saqueos. Kicillof compartió la preocupación sobre una posible «campaña» orquestada con el objetivo de desestabilizar la situación.
El Gobierno está evaluando la posibilidad de crear un «comando específico» para abordar esta emergencia y está llamando a un esfuerzo conjunto para identificar a los posibles instigadores detrás de esta violencia. El gobernador de Buenos Aires ha sugerido que algunos «actores políticos» podrían estar contribuyendo a través de la difusión de información falsa en las redes sociales.
En medio de la situación, han surgido acusaciones desde el oficialismo hacia el líder ultraderechista Javier Milei, quien recientemente ganó las elecciones primarias. Sin embargo, Milei ha rechazado estas acusaciones y ha manifestado su preocupación por las similitudes entre los saqueos actuales y los ocurridos en 2001 durante la época del ‘corralito’. Además, ha criticado al peronismo en relación a esta situación.
La incertidumbre persiste mientras el país busca comprender la raíz de estos saqueos y las posibles fuerzas detrás de ellos. El comité de crisis y la colaboración entre las autoridades serán esenciales para abordar esta compleja situación y restablecer la calma en las provincias afectadas.





