El segundo día del XXIV congreso de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) estuvo marcado por nuevos enfrentamientos y desacuerdos entre los asistentes, reflejando la división y tensiones presentes en el evento.
Uno de los principales puntos de conflicto se centró en la conformación y dirección del presídium, la instancia encargada de determinar el nuevo comité ejecutivo y clausurar el congreso. Los desacuerdos surgieron en torno a qué departamento debería asumir el liderazgo del presídium, con apoyos divididos entre La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
La elección del departamento que lideraría el presídium provocó abucheos y demandas de transparencia en la elección por parte de los asistentes. La tensión llegó a su punto máximo cuando la multitud comenzó a arrojar botellas, insultos e incluso se registraron agresiones con chicotes.
Ante esta situación, las autoridades decidieron declarar un cuarto intermedio con el objetivo de calmar los ánimos y buscar un acuerdo que permita conformar el presídium de manera consensuada.
Humberto Claros, uno de los dirigentes de la Csutcb, expresó su pesar por los conflictos acontecidos en el segundo día del congreso. Además, cuestionó las acciones de la dirigencia, denunciando manipulaciones y hostigamiento hacia aquellos asistentes que son seguidores del líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales.
«La dirigencia corrupta de la Csutcb ha manipulado de tal forma que evidentemente los congregantes no están conformes (…), ha sido lamentable el accionar de los guardias», señaló Claros.
Los departamentos con mayor representación en el congreso son La Paz, Cochabamba, Oruro y Santa Cruz. Sin embargo, las discrepancias y tensiones han resaltado las divisiones internas y la falta de consenso en el evento.
El viernes, durante el primer día del congreso, tanto el presidente Luis Arce como el vicepresidente David Choquehuanca enfrentaron contratiempos. Un corte de energía interrumpió el discurso del mandatario, mientras que Choquehuanca fue abucheado y calificado de «judas». Además, se registraron episodios de violencia con lanzamientos de objetos.





