El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha denunciado un acto de «traición» tras la entrada del líder del grupo de mercenarios Wagner, Yevgeni Prigozhin, en la ciudad de Rostov, sede del mando sur del Ejército ruso. Putin ha calificado este hecho como una «puñalada por la espalda» a las tropas y al pueblo de Rusia.
En su primera comparecencia sobre los incidentes, Putin ha pedido a quienes participaron en este «motín interno» que depongan las armas y ha advertido que cualquier motín representa una amenaza mortal para el estado y para el pueblo ruso. El mandatario ha lanzado una advertencia contundente: «Cualquier agitación interna recibirá un castigo inevitable».
Putin ha comparado lo ocurrido con los acontecimientos de 1917 y ha resaltado que no permitirá que se repita la división del país. «No dejaremos que esto vuelva a suceder», ha afirmado el presidente ruso.
El mandatario ha enfatizado la gravedad de la situación en Rostov, donde el funcionamiento de los departamentos de control civil y militar está prácticamente bloqueado. Ha prometido tomar medidas decisivas para estabilizar la situación y ha reafirmado su compromiso de defender el país, proteger la Constitución y garantizar la seguridad y la libertad de los ciudadanos.
Putin ha concluido su discurso instando a aquellos que participaron en el motín a detener sus acciones y evitar cometer «este error crucial, trágico e irrepetible». Ha afirmado que aquellos que traicionaron a Rusia pagarán por ello, mientras que a quienes están siendo arrastrados al crimen les pide que tomen la decisión correcta y dejen de participar en acciones criminales.
En este contexto, Putin ha dejado claro su compromiso con la defensa del país y la protección de sus ciudadanos. «Como Presidente de Rusia y Comandante Supremo, haré todo lo posible para defender el país, proteger la Constitución, la vida y la seguridad, la libertad de los ciudadanos», ha afirmado el presidente ruso.
Las palabras de Putin reflejan su determinación de abordar y resolver la situación de crisis en Rostov, así como de enviar un mensaje claro a aquellos que amenazan la estabilidad y seguridad del país.





