Amparo Carvajal Baños, presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb), lleva seis días realizando una vigilia en las puertas de la sede de la organización en la que ha defendido los derechos humanos de miles de perseguidos durante 50 años. La sede fue tomada el pasado 2 de junio por Edgar Salazar Limachi, líder de una organización paralela afín al Movimiento Al Socialismo (MAS).
A pesar de su delicado estado de salud, Carvajal, de 84 años y con cáncer reactivado, se mantiene firme en su vigilia. En una entrevista con Página Siete, aseguró que permanecerá en las puertas de garaje del edificio hasta recuperar la sede de la Apdhb. La activista expresó su determinación a pesar del cansancio y las dificultades que ha enfrentado durante la vigilia.
El exasambleísta constituyente Filiberto Escalante informó que se presentó una funcionaria del Ministerio Público para notificar la admisión de la Acción de Amparo Constitucional presentada por Carvajal contra Salazar. La Fiscalía estableció que la audiencia sobre la toma de la sede se llevará a cabo de manera virtual el próximo lunes 12 de junio.
A pesar de esta noticia, Carvajal decidió mantener la vigilia hasta recuperar completamente la sede de la Apdhb. Durante la jornada, la activista recibió el apoyo de representantes de más de 100 organizaciones sociales, legisladores y personas que ella ayudó a lo largo de sus 50 años como presidenta de la institución.
Uno de los activistas presentes fue el médico Jhiery Fernández, quien fue acusado y encarcelado injustamente en el caso del bebé Alexander. Fernández llegó para agradecer a Amparo Carvajal y ambos compartieron momentos emotivos al recordar su apoyo durante su absolución y liberación.
A pesar de su estado de ánimo y la energía que muestra en la vigilia, Carvajal enfrenta un delicado estado de salud. El cáncer de mama que le fue detectado hace 10 años se ha reactivado. Médicos de la Caja Nacional de Salud han estado visitándola debido a su preocupante condición.
El exconstituyente Escalante expresó su preocupación por el estado de salud de Carvajal y mencionó que la activista se desvaneció dos veces durante la vigilia. A pesar de ello, Carvajal continúa mostrando determinación y fuerza, pero sus cercanos temen por su bienestar debido a su fragilidad y edad avanzada.
Un grupo de policías de la Unidad Táctica de Operaciones (UTOP) resguarda el lugar de la vigilia para garantizar la seguridad de los activistas, luego de que se denunciara un intento de expulsión por parte de grupos violentos afines al MAS la noche anterior.





