Un devastador terremoto de magnitud 7 en la escala Richter ha sacudido la provincia de Al Hauz, Marruecos, causando la muerte de al menos 2,012 personas y dejando a otras 2,059 heridas, con 1,404 en estado crítico, según informó el Ministerio del Interior del país.
El desastre ha dejado un rastro de destrucción en varias provincias, siendo Al Hauz la más afectada con 542 muertes, seguida de Tarudant con 321 fallecidos. Chichaua registra 103 muertes, Uarzazate 38, Marrakech 13, Azilal 11, Agadir 5 y Casablanca 3, con un deceso adicional en Yusufiya.
El epicentro del terremoto se encuentra en la localidad de Ighil, donde numerosos edificios colapsaron. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas marroquíes ha declarado la movilización total, mientras que los servicios de Emergencias y Protección Civil están movilizando recursos para rescatar a las personas atrapadas bajo los escombros.
El Ministerio de Infraestructuras y Agua ha comenzado a trabajar en la localización de las carreteras cortadas por los daños causados por el terremoto para su posterior reparación. Además, se ha pedido a la población que done sangre para atender a los heridos.
ONG y partidos políticos han lanzado campañas de fondos para ayudar a las víctimas en Rabat, Salé y Kenitra, y la Asociación Nacional de Clínicas Privadas ha ofrecido su apoyo a las autoridades para ayudar a las víctimas.
El Instituto Nacional de Geofísica de Marruecos (ING) informó que el terremoto ocurrió a las 23:11 horas (0:11 en España) con una magnitud de 7.2 en la escala de Richter y una profundidad de 10.7 kilómetros. Según el director del ING, Naser Yabur, no se espera que ocurran réplicas significativas en las próximas horas.
Este terremoto es el más mortal en Marruecos desde el registrado en la región de Alhucemas el 24 de febrero de 2004, que dejó 629 muertos, 926 heridos y 12,539 personas sin hogar.





