La labor periodística en Bolivia ha sufrido un nuevo episodio de violencia y hostilidad, esta vez en Sucre. Daniela Valdez, reportera de Radio Cepra, fue víctima de un violento ataque mientras cubría la retención de funcionarios en una oficina municipal, donde una turba la agredió físicamente y le robó su equipo de trabajo. Los detalles de este trágico incidente han generado una fuerte indignación en el gremio periodístico y la sociedad en general.
Los hechos ocurrieron el pasado lunes 24 de julio alrededor de las 19:30, cuando Valdez acudió a las oficinas del Gobierno Municipal para documentar la situación que involucraba a comunarios y vecinos que habían tomado el edificio. Sin embargo, en lugar de poder llevar a cabo su labor, se convirtió en víctima de una violenta agresión.
El ataque dejó secuelas físicas y emocionales en la periodista. Golpes en el rostro, intento de estrangulamiento, amenazas de muerte y robo de su equipo de trabajo son solo algunas de las agresiones que sufrió. Como resultado de estas heridas, Valdez tuvo que suspender su trabajo como presentadora de noticias en un programa de televisión durante algunos días.
Narrando el incidente, Valdez relató: «Se acercaron, me empujaron y me quitaron mi celular de las manos donde tenía las imágenes de este lamentable hecho. Les grité que soy de la prensa mostrando dos credenciales, una de mi medio y otra de la Federación de la Prensa de Chuquisaca y pedí que me devuelvan mi celular».
El robo no solo incluyó su celular, sino también sus lentes y su anillo de bodas. Las agresiones físicas le dejaron heridas en el rostro, lesiones en el cuello y dolor en el abdomen, lo que la llevó a suspender su labor en el noticiero del canal de televisión Esmeralda por algunos días.
La indignación en la sociedad y el gremio periodístico no se hizo esperar. El incidente es un recordatorio de los peligros a los que se enfrentan los periodistas al realizar su trabajo. Las autoridades han abierto una investigación por robo agravado, pero hasta el momento no se han reportado avances significativos en el caso.
Este incidente resalta la necesidad de proteger y respetar la labor de los periodistas, quienes desempeñan un papel crucial en la sociedad al informar sobre eventos y situaciones de interés público. La violencia y hostilidad hacia la prensa representan una amenaza a la libertad de expresión y a la democracia misma, y es responsabilidad de las autoridades y la sociedad en su conjunto garantizar un ambiente seguro para los profesionales de la comunicación.




