El régimen de Venezuela, Nicolás Maduro, informó este miércoles que más de 1.200 personas han sido detenidas durante las protestas que se desataron tras las elecciones presidenciales del domingo, cuyo resultado oficial le proclamó ganador sin que se hayan escrutado todas las actas.
«Estos son unos criminales, tenemos más de 1.200 criminales capturados», declaró Maduro ante efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en Caracas, en un video difundido en sus redes sociales.
El mandatario afirmó que los detenidos fueron «entrenados con tiempo» en Perú, Chile, Texas y Colombia para «atacar y quemar», calificando sus acciones de «terrorismo».
En una rueda de prensa anterior, Maduro señaló que «casi el 80 %» de los venezolanos repatriados de Estados Unidos están involucrados en las protestas, las cuales se han extendido por varias regiones del país. La oposición asegura que su candidato, Edmundo González Urrutia, ganó las elecciones por un amplio margen.
El fiscal general, Tarek William Saab, indicó que la cifra de detenidos es de 1.062, y mencionó que durante las protestas resultaron heridos 77 efectivos de las fuerzas de seguridad, además de la muerte de un sargento en Aragua.
Perú rechazó las acusaciones de Maduro sobre la existencia de «centros de entrenamiento» para manifestantes antigubernamentales en su territorio, calificándolas de lamentables.
Las manifestaciones comenzaron el lunes, cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró ganador a Maduro con una ventaja de 704.114 votos sobre González Urrutia, a pesar de que faltan por contar más de dos millones de votos.
La oposición asegura tener más del 80 % de las actas, las cuales, según sus datos, otorgan la victoria a González Urrutia por un amplio margen.
El Centro Carter, que observó las elecciones, declaró que el proceso «no se adecuó» a los estándares internacionales de integridad electoral, por lo que «no puede ser considerada como una elección democrática».




