El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset tenía el control del tráfico aéreo para exportar cocaína desde Bolivia, según una investigación en curso que reveló detalles sobre sus operaciones ilícitas. Un informe de 900 páginas incluye evidencia de al menos 100 escuchas telefónicas que muestran cómo Marset manejaba el negocio en todas las etapas: producción, tránsito, acopio, exportación y lavado de dinero.
El informe señala que Marset tenía una participación activa en cada una de estas etapas y se considera como el principal ideólogo, organizador y supervisor de las operaciones ilícitas, además de ser uno de los principales beneficiarios de las ganancias generadas por el tráfico internacional de drogas.
Tras una maratónica audiencia, diez de los doce imputados en la investigación recibieron una orden de reclusión por 180 días en el penal de Palmasola, Bolivia. Los delitos por los que fueron acusados incluyen secuestro, privación de libertad, robo agravado, lesiones graves y leves, organización criminal, asociación delictuosa y atentado contra los miembros de organismos de seguridad del estado.
Entre los detenidos se encuentran dos futbolistas que formaban parte del equipo de fútbol Los Leones F.C. El Torno, propiedad de Marset. Además, se identificó que uno de los cómplices del narcotraficante es el piloto Gilberto Esteban Sandoval Giménez, quien adquirió alrededor de 40 avionetas para la organización y se encargaba de los vuelos de exportación.
La investigación también destaca que Sandoval Giménez es buscado por la DEA y la Policía Europea (Europol) debido a su participación en operaciones de lavado de dinero en Paraguay. Asimismo, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) descubrió más de 40 pistas clandestinas en diferentes regiones de Bolivia, facilitando el transporte aéreo de los cargamentos de cocaína a otros destinos, las autoridades creen que pudo hacer hasta 1.000 vuelos entre 2019 y 2022.
La complejidad de las operaciones de Marset y su red de narcotráfico demuestran la necesidad de una cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado. La captura y procesamiento de los implicados representan un paso importante en la desarticulación de estas redes de tráfico ilegal de drogas.





