A medida que pasa el tiempo desde la fuga del narcotraficante Sebastián Marset, expertos en temas criminales han levantado serias sospechas sobre su paradero. Varios especialistas han coincidido en afirmar que el capo ya habría abandonado Bolivia con la ayuda de miembros de la Policía Boliviana, lo que plantea una grave preocupación sobre la penetración del narcotráfico en las instituciones del Estado.
En una entrevista con ANF, el abogado criminalista Emilio Viscarra expresó su creencia de que Marset ya habría salido del país, y señaló que los cárteles de la droga suelen contar con personas infiltradas en esferas gubernamentales para obtener información y protección. «Todos los cárteles y clanes de narcotráfico siempre tienen gente que trabaja en esferas gubernamentales», afirmó Viscarra.
El criminólogo Abel Loma, quien tiene más de 15 años de experiencia trabajando en la Policía, también respalda esta teoría y sostiene que las autoridades bolivianas están aferradas a la esperanza de capturar a Marset en el territorio nacional debido a la presión generada por el escándalo de su fuga.
Ante estas preocupantes acusaciones, se ha cuestionado la credibilidad de las acciones posteriores emprendidas por la Policía Boliviana y el Ministerio de Gobierno. Algunos expertos consideran que estas actuaciones podrían formar parte de un «show» y tener una motivación propagandística por parte del Gobierno.
La fuga del narcotraficante ha dejado al descubierto las fallas en la lucha contra el narcotráfico en Bolivia y ha generado inquietud sobre la posibilidad de complicidades internas que facilitaron su escape.
Mientras las autoridades continúan la búsqueda de Marset, la opinión pública se mantiene escéptica y exige una investigación exhaustiva para identificar posibles responsabilidades dentro de la Policía Boliviana y otras esferas gubernamentales.
El caso de Marset pone de manifiesto la necesidad de una revisión profunda de los procedimientos y medidas de seguridad en las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico en Bolivia, a fin de evitar que este tipo de situaciones se repitan en el futuro.
A medida que avanza la investigación y se desentrañan los detalles de la fuga del narcotraficante, la sociedad boliviana espera respuestas claras y acciones concretas por parte de las autoridades para enfrentar la corrupción y la infiltración del crimen organizado en las instituciones estatales.





