El expresidente boliviano, Evo Morales, vuelve a poner en el centro de la atención el caso del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien supuestamente pagó 10 millones de dólares para obtener un pasaporte y salir de la cárcel en Dubai. Morales aprovecha una versión internacional para insinuar la existencia de protección por parte de las autoridades bolivianas durante la permanencia de Marset en el país.
En una serie de tuits, Morales plantea la pregunta: «¿Cuánto habrá pagado para que lo ayuden a fugarse en Bolivia?», recordando afirmaciones oficiales de que Marset estaba acorralado, pero cuestionando por qué nunca fue capturado.
El expresidente también resalta la amenaza de Marset de revelar secretos de autoridades gubernamentales y sugiere que, tras esta amenaza, el gobierno dejó de buscarlo. Asimismo, señala que los presuntos cómplices del narcotraficante están siendo liberados en el país, y hace un llamado al pueblo para juzgar lo que está sucediendo en este caso.
Sebastián Marset se encuentra prófugo desde julio de este año y tiene una alerta roja desde marzo de 2022. Morales destaca la peculiaridad de su permanencia en Bolivia y su posterior fuga, mientras algunos cómplices, incluyendo futbolistas, enfrentan consecuencias legales.
En los últimos días, uno de los futbolistas implicados, Christian Latorre, ha recibido una orden de detención domiciliaria, lo que podría permitir su liberación bajo fianza. Mientras tanto, otros continúan en la cárcel de Palmasola, enfrentando acusaciones de asociación delictuosa, organización criminal y otros cargos.





