Evo Morales, expresidente de Bolivia y líder del Movimiento al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP), ha respondido públicamente a la reciente decisión de la Central Obrera Bolivia (COB) de desconocer el congreso del MAS celebrado en Lauca Ñ, Cochabamba. A través de Twitter, Morales acusó al ejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi, de carecer de «moral ni ética sindical».
En su tuit, Morales expresó: «Los traidores y vendidos jamás podrán menoscabar la dignidad del MAS-IPSP». Esta respuesta del líder masista pone de manifiesto la tensión existente entre la COB y el MAS, ya que el congreso del MAS en Lauca Ñ aprobó la candidatura de Evo Morales a la presidencia en las elecciones de 2025.
La decisión de la COB de desconocer el congreso del MAS y su llamado a «recuperar» el control del partido han generado un conflicto político significativo en Bolivia. Mientras que la COB representa a una parte importante del movimiento sindical y de trabajadores en el país, el MAS ha sido históricamente el partido político más influyente en Bolivia durante la última década.
Este enfrentamiento podría tener implicaciones importantes en el panorama político boliviano, especialmente de cara a las elecciones presidenciales previstas para 2025. La retórica de Morales sugiere que la lucha por el control del MAS-IPSP está lejos de resolverse y que las tensiones persistirán en los próximos meses.





