En los últimos cuatro años, el cerro Chachacomani, ubicado en la cordillera Real, ha experimentado una alarmante pérdida de 17 metros de espesor de nieve. Esta reducción equivale a 36 millones de metros cúbicos de agua, una cantidad que deja de contribuir al riego y al abastecimiento hídrico del departamento de La Paz.
El glaciar Chachacomani, situado a 6.074 metros sobre el nivel del mar, atrajo la atención del glaciólogo aficionado italiano Alessandro Gallucio, miembro del Servizio Glaciologico Lombardo. Fascinado por la majestuosidad del nevado, Gallucio impulsó una investigación para medir el nivel de hielo del cerro. Durante ocho años, equipos de voluntarios italianos y bolivianos realizaron exhaustivas mediciones, utilizando balizas y tecnología avanzada para documentar la pérdida de hielo.
«Es crucial evaluar los recursos hídricos del glaciar en términos del balance de masa equivalente al agua,» explicó Davide Vitale, instructor de la Unidad Académica de Peñas. «No es solo el espesor o la superficie lo que importa, sino la cantidad de agua que pierde este cerro de manera definitiva.» La disminución de hielo impacta directamente en el suministro de agua a las ciudades de La Paz y El Alto, especialmente en épocas de sequía, cuando los glaciares aportan hasta el 27% del agua consumida.

El estudio reveló que el Chachacomani ha perdido significativamente su cobertura de nieve, lo que amenaza su capacidad de regenerar hielo. «Para que un glaciar tropical esté en equilibrio, necesita que el 70% de su superficie esté cubierto con nieve nueva cada año,» dijo Vitale. «Actualmente, solo el 40-50% está cubierto, insuficiente para mantener el equilibrio.»
La situación se agrava con el cambio climático. «Las temperaturas en los últimos 30 años han aumentado cuatro décimos de grado, lo que equivale a un aumento de casi 100 metros en el límite de los hielos persistentes,» indicó Vitale. Este calentamiento provoca que glaciares como el Chachacomani pierdan más nieve de la que pueden recuperar, amenazando con su eventual desaparición.
El informe del Servizio Glaciologico Lombardo resalta la importancia de estos estudios para comprender el impacto del cambio climático en las reservas de agua. «Muchos glaciares bolivianos nunca han sido estudiados y no cuentan con programas de seguimiento, pero son cruciales para el suministro de agua en centros urbanos como La Paz y El Alto,» señala el informe.
Para mitigar los efectos del calentamiento global, organizaciones como Oxfam Intermón y la ONU sugieren fomentar una economía agraria sostenible y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. A nivel individual, se recomienda generar menos basura, usar transporte público, y reducir el consumo de energía eléctrica y combustibles fósiles.
El deshielo del Chachacomani también afecta a la fauna local, obligando a especies como vizcachas, venados y cóndores a migrar, lo que puede llevar a su extinción. Comunidades cercanas como Achacachi y Huarina corren el riesgo de quedarse sin agua, enfrentando un futuro incierto debido a la continua pérdida de hielo del Chachacomani.






