La situación en Cochabamba se mantiene tensa, con denuncias de coacción hacia comunarios del Valle Alto, quienes alegan ser forzados a participar en los bloqueos que han paralizado el departamento. Un afectado, visiblemente emocionado, relató a radio PÍO XII que los dirigentes los obligan bajo amenazas, con multas de 200 bolivianos en caso de negarse, y son trasladados en camiones a los puntos de bloqueo, como ocurrió en la población de Tiraque.
El quinto día de bloqueo en Cochabamba ha generado resistencia por parte de pobladores civiles de Arani, quienes procedieron al desbloqueo de carreteras, exigiendo el respeto al derecho a la libre circulación. Además, denunciaron agresividad por parte de los bloqueadores y expresaron su rechazo a la posibilidad de enfrentamientos violentos. Uno de los manifestantes afirmó: «Nosotros no estamos prestos para semejante amenaza, estamos sin petardos ni ningún tipo de herramienta que pueda agredir a la integridad física de cualquier otra persona.»
El gobierno ha denunciado el acarreo de personas desde el Trópico para activar los bloqueos, y el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, informó sobre un relevo de personas para mantener la medida de presión. Hasta la mañana actual, se mantienen al menos 16 puntos de bloqueo, concentrados en diversas poblaciones como Sayari, Llavini, Japo Kasa, Parotani, Suticollo, Quillacollo, Colomi, Sacaba, San Jacinto, Paracaya, Villa San Isidro, Rodeo, Epizana y en el Puente Ichilo.
La motivación detrás de estos bloqueos está relacionada con la demanda de renuncia de los magistrados del Órgano Judicial, liderada por Evo Morales y sus seguidores del MAS. Los manifestantes buscan que se convoque a elecciones judiciales. Analistas sugieren que Morales busca llevar al país a las urnas con la esperanza de influir en la elección de magistrados que puedan anular la Sentencia 1010/2023 y permitir su participación como candidato presidencial.





