La tensión política en El Alto escaló con fuerza luego de que la alcaldesa Eva Copa lanzara una dura respuesta contra Eliser Roca, a quien acusó de tener “memoria selectiva” tras sus recientes cuestionamientos sobre presuntas irregularidades en obras municipales.
El conflicto estalló después de que Roca solicitara activar el arraigo contra autoridades salientes, argumentando indicios de corrupción. Frente a ello, Copa no solo rechazó las acusaciones, sino que recordó públicamente la relación cercana que ambos mantuvieron en el pasado.
“El señor tiene amnesia o un muy mal asesor”, disparó la alcaldesa, al señalar que Roca fue su director de Comunicación en el Senado cuando se aprobó la normativa de arraigo. “Fui yo la que hizo la ley, y si la hice, la tengo que cumplir”, afirmó con firmeza.
Copa también reveló que, tras asumir la Alcaldía, Roca volvió a buscar su respaldo. “Me pidió otra oportunidad para ser director de Comunicación, pero decidí dar espacio a otras personas”, sostuvo, marcando distancia con quien ahora es uno de sus principales críticos.
Uno de los puntos más sensibles fue la mención a la hija de Roca. La alcaldesa aseguró que gestionó su ingreso al municipio, donde trabajó durante varios años. “Siempre me escribía ‘jefa, por favor’, cuando tocaba renovar su contrato”, relató, evidenciando un trato cercano que hoy contrasta con el conflicto actual.
Además, Copa recordó que su gestión apoyó iniciativas solidarias impulsadas por Roca, proporcionando donaciones y respaldo institucional. “Si ahora tiene amnesia con lo que se le ayudó, ¿cómo será con la población?”, cuestionó.
En medio del cruce de acusaciones, la alcaldesa abrió la puerta a la fiscalización. “Puede hacer todas las auditorías que desee, eso es parte de la gestión pública”, afirmó, aclarando que estos procesos son habituales y no deberían ser utilizados como bandera política.
Finalmente, Copa reafirmó que iniciará la transición de mando una vez que el Órgano Electoral oficialice los resultados y entregue credenciales, cerrando su intervención con una advertencia cargada de significado: “El mundo da vueltas”, dejando en evidencia que la disputa política está lejos de terminar.





