Desde este sábado 19 de septiembre, el precio del diésel en Bolivia da un salto de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro, un incremento de aproximadamente 83,2% para los consumidores que pagaban la tarifa anterior. El nuevo precio, establecido mediante el Decreto Supremo 5716, incluye el IVA y marca el fin del esquema de precio fijo subvencionado.
El impacto se puede medir directamente en el bolsillo: 50 litros que hasta ayer costaban Bs 490 ahora representan Bs 897,50. Es decir, llenar el mismo volumen requiere Bs 407,50 adicionales. El Gobierno sostiene que la eliminación de la subvención busca terminar con las distorsiones del mercado, reducir el costo fiscal y garantizar el abastecimiento del combustible.
El presidente Rodrigo Paz justificó la decisión señalando que el Estado ya no venderá internamente el combustible por debajo de su costo de adquisición. “Hemos tomado la decisión de que desde hoy el diésel nos costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera”, afirmó. También sostuvo que el nuevo esquema permitirá garantizar el abastecimiento de diésel de manera permanente.
Pero el cambio más importante no está solamente en los Bs 17,95, sino en lo que ocurrirá después. El Decreto 5716 reemplaza el precio final fijo por un mecanismo basado en el Precio de Paridad de Importación (PPI). La fórmula incorpora el precio internacional del diésel, premios de importación, transporte nacional e internacional, almacenamiento, inspección, financiamiento, tributos aduaneros y otros costos logísticos.
La referencia internacional utilizada para el cálculo es el Diésel ULSD Colonial 62, con la cotización específica publicada por Argus Media. El resultado de la fórmula se calcula inicialmente en dólares por litro y posteriormente se convierte a bolivianos utilizando el tipo de cambio oficial publicado por el Banco Central de Bolivia (BCB). Esto significa que el precio interno queda vinculado no solo al mercado internacional del combustible, sino también al mecanismo cambiario utilizado para expresarlo en moneda nacional.
¿Y qué significa la famosa banda de ±5%? El regulador calculará el precio referencial diariamente, durante los días hábiles. Si la variación permanece dentro del rango de -5% a +5%, el precio referencial vigente no se modifica. Si la variación supera ese límite hacia arriba o hacia abajo, se activa el mecanismo de ajuste correspondiente. El nuevo valor tendrá vigencia posteriormente, conforme al procedimiento establecido por la norma.
Hay, sin embargo, un detalle clave: el precio de Bs 17,95 ya está vigente, pero el mecanismo de ajustes todavía requiere su reglamentación. El Ministerio de Hidrocarburos y Energías tiene hasta cinco días hábiles para emitir las disposiciones necesarias para aplicar la banda de ajuste. Por tanto, no significa que el precio vaya a cambiar automáticamente todos los días: primero se calcula la referencia y solo se modifica cuando se superan los umbrales establecidos.
El Gobierno afirma que la medida permitirá liberar recursos destinados hasta ahora a la subvención. Paz señaló que el Estado destinaba alrededor de $us 55 millones semanales a la subvención de combustibles y anunció que esos recursos podrán orientarse a infraestructura, inversión y medidas sociales. Así, Bolivia entra en una nueva etapa: el precio del diésel deja de estar determinado por una cifra fija y pasa a depender de una fórmula vinculada al costo internacional de importación. El desafío será observar cómo este cambio repercute en transporte, producción, alimentos, inflación y costo de vida durante las próximas semanas.





