El periodismo deportivo boliviano está de luto. Óscar Dorado Vega, una de las voces más reconocidas y respetadas de la prensa nacional, falleció este lunes 15 de junio en la ciudad de La Paz, luego de permanecer internado por complicaciones de salud. Su partida deja un profundo vacío entre colegas, deportistas y miles de espectadores que durante décadas siguieron sus análisis y relatos.
Dorado Vega construyó una trayectoria que trascendió micrófonos y pantallas. Integró una generación de periodistas que hizo escuela entre las décadas de los años 80 y 2000, cuando la cobertura deportiva se caracterizaba por la rigurosidad, la investigación y la cercanía con los protagonistas. Su nombre quedó ligado al histórico suplemento Hoy Deportivo, del desaparecido matutino Hoy, considerado uno de los espacios más influyentes del periodismo especializado en Bolivia.
En aquella redacción compartió jornadas con destacados comunicadores como Miguel Velarde, Lorenzo Carri, Ramiro Siles, Gustavo Cortez, Alberto Arévalo y Marco Bonilla, consolidando una etapa dorada para la prensa deportiva nacional. Desde allí contribuyó a formar una mirada crítica y especializada sobre el deporte boliviano.
Su salto a la televisión amplió aún más su influencia. En ATB, Dorado Vega se convirtió en un referente como conductor, comentarista y analista deportivo. «El periodismo deportivo exige preparación, presencia y credibilidad«, solía señalar en conversaciones con colegas, convencido de que informar sobre deporte implicaba una enorme responsabilidad con la audiencia.
Su carrera también cruzó fronteras. Fue corresponsal de cadenas internacionales y participó en coberturas que proyectaron el acontecer deportivo boliviano hacia otros países, llevando la mirada local a escenarios internacionales y demostrando que Bolivia también podía contar sus propias historias con profesionalismo y calidad.
Entre sus trabajos más emblemáticos destaca la elaboración de una edición especial por el centenario del club The Strongest, desarrollada en alianza con la histórica revista argentina El Gráfico, considerada una de las publicaciones más prestigiosas del periodismo deportivo latinoamericano. Ese proyecto se convirtió en una pieza de colección para los aficionados atigrados y un testimonio de su pasión por la investigación periodística.
Durante años dirigió además el programa Más Deporte, emitido por el canal estatal y otras redes privadas. Desde ese espacio acompañó la evolución del fútbol boliviano y de diversas disciplinas, manteniendo una presencia constante en la agenda informativa. Su imagen en el estadio Hernando Siles, micrófono en mano y atento a cada detalle, quedó grabada en la memoria colectiva de varias generaciones.
Con la muerte de Óscar Dorado Vega se despide una voz que ayudó a consolidar el relato deportivo boliviano, una generación que entendía el periodismo desde la crónica, la entrevista y el trabajo de campo. «Las personas pasan, pero el compromiso con la verdad y la pasión por contar historias permanecen», recuerdan hoy colegas y amigos. Su legado perdurará en las redacciones, en las transmisiones deportivas y en todos aquellos periodistas que encontraron en su trayectoria un ejemplo de dedicación, profesionalismo y amor por el deporte.





