La tensión generada por los bloqueos en la ciudad de El Alto sumó un nuevo episodio que ha provocado una ola de indignación ciudadana. Una familia denunció que un grupo de bloqueadores pinchó la llanta de la motocicleta en la que trasladaban de emergencia a un bebé hacia un centro hospitalario, impidiendo su paso pese a que explicaron la delicada situación médica del menor.
El hecho ocurrió en uno de los puntos de bloqueo instalados en la urbe alteña. Según el testimonio del padre, él se dirigía junto a su esposa y su hijo hacia un hospital cuando fue interceptado por personas que mantenían cerrada la vía. A pesar de insistir en que se trataba de una emergencia médica, los movilizados habrían rechazado permitirles el tránsito.
La denuncia señala que los bloqueadores no solo impidieron el paso de la familia, sino que además procedieron a pinchar una de las llantas de la motocicleta, dejando al motorizado inmovilizado. El padre también aseguró haber sido víctima de agresiones físicas cuando intentó explicar la urgencia del traslado.
“Les dijimos que el bebé estaba enfermo y necesitaba llegar al hospital, pero no quisieron escuchar”, relató el afectado, visiblemente consternado por lo ocurrido. La denuncia se difundió rápidamente entre vecinos y usuarios de redes sociales, generando fuertes cuestionamientos contra quienes protagonizaron el hecho.
La situación provocó la reacción inmediata de habitantes del sector, quienes salieron en defensa de la familia. Varios vecinos increparon a los bloqueadores y denunciaron que este tipo de acciones vulneran derechos fundamentales, especialmente cuando están involucrados niños, adultos mayores o personas con problemas de salud.
“No se puede jugar con la vida de un bebé ni impedir una emergencia médica”, reclamaron los pobladores, quienes expresaron su molestia por el endurecimiento de algunas medidas de presión. Para muchos ciudadanos, el conflicto social ha comenzado a sobrepasar límites que ponen en riesgo la integridad y la seguridad de personas ajenas a las movilizaciones.
Organismos internacionales de derechos humanos han señalado en reiteradas oportunidades que, incluso en contextos de protesta social, deben garantizarse corredores humanitarios y el libre tránsito de ambulancias, personal médico y personas que requieran atención urgente. El acceso a la salud es considerado un derecho fundamental protegido por normas nacionales e internacionales.
Mientras los bloqueos continúan en distintos puntos de El Alto y otras regiones del país, crece el malestar ciudadano por los efectos de las medidas de presión. El caso del bebé impedido de llegar oportunamente a un hospital se ha convertido en uno de los episodios más polémicos de las últimas jornadas y reabre el debate sobre los límites de la protesta cuando están en juego la vida y la salud de personas vulnerables.





