La carrera por la Alcaldía de La Paz suma un perfil atípico en la política local. Raúl Daza, ingeniero civil especializado en riesgos, transporte y ciudades inteligentes, además de abogado, se presenta como el “ingeniero de guardia” que —según afirma— llega para reemplazar la improvisación por planificación técnica. Con experiencia nacional e internacional y actual presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (2021–2026), su propuesta plantea convertir a la sede de gobierno en una ciudad moderna, resiliente y tecnológicamente gestionada.
El candidato sostiene que su perfil combina dos áreas poco habituales en la política municipal: ingeniería y derecho. Esta dualidad, explica, permite diseñar infraestructura estratégica y, al mismo tiempo, garantizar transparencia en el manejo de recursos públicos. “Mi formación técnica me permite construir soluciones; mi formación legal me permite blindarlas contra la corrupción”, afirmó Daza al presentar su visión de gobierno para la ciudad.
Su trayectoria profesional incluye especializaciones en planificación urbana, transporte y gestión de riesgos, además de capacitación internacional en Seúl, una de las ciudades más avanzadas en tecnología urbana. También participó en misiones técnicas en Curitiba y Medellín, referentes mundiales en innovación urbana y movilidad. “No venimos a maquillar la ciudad, venimos a modernizarla para que compita con las grandes metrópolis”, aseguró.
La credibilidad internacional es otro de los pilares de su candidatura. Daza ha trabajado en proyectos vinculados con organismos como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y la JICA. Según el ingeniero, estas experiencias permiten aplicar estándares internacionales en planificación urbana y gestión pública. “La Paz necesita proyectos técnicamente sólidos, no discursos improvisados”, remarcó.
Su plan de gobierno propone siete cimientos estratégicos para transformar la ciudad. Entre ellos destaca el concepto de “Ciudad 3/80”, un modelo de diseño urbano pensado para garantizar seguridad y accesibilidad tanto para niños como para adultos mayores. También plantea intervenciones de acupuntura urbana para revitalizar barrios deteriorados sin desplazar a los vecinos y la creación de sistemas de conectividad vertical mecanizada, como funiculares, para integrar las laderas de la ciudad.
En materia de transparencia, propone un modelo de “transparencia radical”, con auditorías digitales en tiempo real y trámites completamente en línea para reducir la corrupción. “La alcaldía debe estar tecnológicamente observada por el vecino; cada gasto público debe ser visible y verificable”, sostuvo el candidato, quien también plantea digitalizar los servicios municipales para eliminar filas y burocracia.
El programa también incorpora políticas ambientales y de prevención de riesgos. Daza propone una red de sensores multiamenaza para monitorear laderas y ríos las 24 horas, además de una zonificación geotécnica estricta para evitar construcciones en áreas de alto riesgo. “La Paz vive con miedo a los desastres; nuestra meta es convertir ese miedo en prevención científica”, afirmó.
En el ámbito político, el candidato aclaró que su campaña se desarrolla de forma austera y centrada en la concientización ciudadana. También remarcó una particularidad de su postulación: no cuenta con concejales alineados a su programa. Según explicó, los candidatos del Frente Revolucionario de Izquierda fueron designados de manera unilateral sin consenso con su plan de gobierno. “Yo represento una propuesta técnica para la ciudad; la transformación de La Paz debe basarse en capacidad y mérito, no en cuotas políticas”, concluyó.





