Luego de que el presidente Luis Arce diera su mensaje sobre la escasez de diésel, diversos líderes políticos respondieron con duras críticas a su modelo económico, demandando mayor transparencia y soluciones reales para la crisis. El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé fue uno de los primeros en pronunciarse, instando a Arce a convocar a un diálogo político “plural” en lugar de solo grabar mensajes. “El presidente debe transparentar la situación económica del país y acordar soluciones de consenso para atender las crisis que afectan al pueblo boliviano”, escribió Rodríguez en su cuenta de X.
La expresidenta Jeanine Añez también se sumó a las críticas, recordando que Arce devolvió, con pago de multa, un crédito conseguido por su gobierno transitorio para mejorar el sistema de salud. “Arce devolvió recursos otorgados por el Fondo Monetario Internacional y ahora suplica por un crédito de 100 millones de dólares para una crisis que ya está manejada”, señaló la diputada de Comunidad Ciudadana, Luciana Campero, rememorando la devolución del préstamo del FMI que se utilizó para enfrentar la pandemia de COVID-19.
El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, atacó el modelo económico del Movimiento al Socialismo (MAS), calificándolo de una nacionalización “corrupta” y señalando la creación de empresas gubernamentales ineficientes. “La verdadera solución viene de tener menos Estado y más iniciativa privada”, afirmó Camacho, sugiriendo que el Estado necesita un nuevo modelo que garantice la inversión privada.
En la misma línea, el político cruceño Branko Marinkovic cuestionó la creación de empresas deficitarias bajo el modelo del MAS. “No es con más créditos ni más endeudamiento. El modelo socialista, la corrupción y el despilfarro son lo que originaron la crisis”, expresó Marinkovic en su cuenta de X, proponiendo cerrar las empresas deficitarias y recortar el gasto público para resolver la crisis económica.
Arce, en su mensaje, culpó a la Asamblea Legislativa Plurinacional por “estrangular” la economía al impedir la aprobación de créditos internacionales, incluyendo un crédito japonés de 100 millones de dólares que podría haber ayudado a paliar la escasez de diésel. Sin embargo, esta postura ha sido recibida con escepticismo y rechazo por parte de la oposición, que acusa al presidente de buscar culpables sin presentar soluciones efectivas.
La situación económica del país sigue siendo un tema de intenso debate y confrontación política, con diversas figuras públicas exigiendo respuestas claras y acciones concretas para superar la crisis. “Exhortamos a la Asamblea Legislativa Plurinacional que por el bien del pueblo deje de estrangular la economía. No perjudican al gobierno, están perjudicando a toda Bolivia”, concluyó Arce en su mensaje.





