En un escenario marcado por denuncias de presunta corrupción y cuestionamientos sobre la calidad de los carburantes, YPFB rompió el silencio y rechazó de forma categórica las acusaciones de sobreprecios en sus procesos de contratación. La estatal calificó las versiones como “tendenciosas” y “descaradamente infundadas”, asegurando que buscan dañar la imagen institucional y el patrimonio de los bolivianos.
El eje de la polémica es el proceso PAC 5096, destinado al suministro de crudo y condensado para el mercado interno. Según la empresa, vincular este procedimiento con irregularidades financieras es técnicamente incorrecto, ya que —afirman— se basa en comparaciones históricas que no reflejan las condiciones actuales del mercado energético.
El presidente ejecutivo de YPFB, Yussef Akly Flores, fue enfático: “No existen, para empezar, esos contratos”, sostuvo al referirse a las acusaciones que apuntan a supuestas operaciones con la empresa Trafigura. “YPFB no compra con sobreprecio porque, sencillamente, no se ha firmado ningún contrato nuevo de ese tipo”, declaró en el programa Que No Me Pierda.
La estatal subrayó en su comunicado que “no existe a la fecha ningún contrato firmado con la empresa Trafigura”, aclarando que la documentación del proveedor se encuentra en una fase estricta de revisión técnica, jurídica y administrativa, previa a cualquier eventual suscripción.
En el detalle de las ofertas, YPFB informó que para el punto de entrega DAP Arica se presentaron tres propuestas, mientras que para DAP Pocitos solo una. En ambos casos, Trafigura ofertó el precio más bajo, aunque la empresa insiste en que la evaluación no se limita al factor económico y que todo el proceso se rige bajo criterios de legalidad y transparencia.
Akly explicó además que la empresa se encuentra en plena licitación internacional para la gestión 2026, y que lo que algunos legisladores presentan como contratos cerrados son en realidad evaluaciones preliminares dentro del Programa Anual de Contrataciones (PAC) que aún deben atravesar varias etapas administrativas.
El ejecutivo también marcó distancia con gestiones anteriores, señalando que los contratos vigentes con ciertas empresas son heredados y que actualmente se negocian adendas con descuentos para reducir el impacto fiscal. “Estamos corrigiendo la corrupción del pasado. Hemos iniciado auditorías a todos los contratos heredados”, afirmó, mencionando investigaciones sobre la firma Botrading.
Finalmente, Akly aseguró que YPFB está incorporando tecnología de punta y nuevos laboratorios para resolver problemas históricos en la calidad de combustibles, un aspecto que —según dijo— fue “descuidado por décadas”, reafirmando que la estatal defenderá su gestión en la vía legal frente a lo que considera una campaña de desinformación.





