El presidente Donald Trump anunció que las denominadas “autoridades provisionales” de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, en una decisión que marca un giro de alto impacto en la crisis venezolana y en la política energética regional.
A través de un mensaje difundido en su red Truth Social, Trump afirmó: “Me complace anunciar que las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y autorizado a los Estados Unidos”, precisando que el crudo será vendido a precio de mercado.
El mandatario fue más allá al señalar que él mismo controlará los recursos económicos obtenidos por la venta del petróleo, con el argumento de garantizar que los fondos se utilicen “en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”, una afirmación que ha generado repercusiones políticas inmediatas.
Trump también informó que instruyó al secretario de Energía, Chris Wright, a ejecutar el plan sin demora. “He pedido que este plan se ejecute de inmediato”, sostuvo, detallando que el petróleo será transportado en buques de almacenamiento y descargado directamente en puertos estadounidenses.
El anuncio se produce un día después de que Trump revelara los nombres de los altos funcionarios de su gobierno que, según dijo, “estarán a cargo” de Venezuela en esta nueva etapa. Entre ellos figuran el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el subjefe de gabinete Stephen Miller y el vicepresidente JD Vance.
“Es un grupo completo, con diferentes conocimientos, y estarán a cargo de Venezuela”, declaró Trump, reforzando la idea de una conducción directa desde Washington sobre el proceso político y administrativo del país caribeño.
Estas declaraciones se alinean con lo expresado por el mandatario el pasado 3 de enero de 2026, cuando, tras la captura de Nicolás Maduro en una operación de fuerzas estadounidenses, anunció que su gobierno asumiría de manera provisional el control de Venezuela para encabezar una transición política.
Desde la Casa Blanca se indicó que Marco Rubio y JD Vance liderarán las gestiones diplomáticas, mientras que Pete Hegseth supervisará la presencia y acciones militares en la región, consolidando un esquema de control político, diplomático y militar que redefine el futuro inmediato de Venezuela.





