El ampliado del transporte pesado, realizado en Sucre, determinó iniciar un bloqueo nacional indefinido a partir de este miércoles. La medida de presión surge en protesta por la falta de combustible y la situación económica crítica en el país.
«El bloqueo se llevará a cabo en las ciudades capitales y en las fronteras», informó el periodista Iván Ramos de la Red ERBOL. Los transportistas exigen soluciones inmediatas por parte del Gobierno.
En su voto resolutivo, el sector del transporte pesado demandó la renuncia de los ministros de Obras Públicas e Hidrocarburos, así como de los responsables de YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). «Hace un mes firmamos convenios y actas de compromiso con YPFB y ANH, pero no han cumplido. Todos los bolivianos somos testigos de las colas interminables en los surtidores», declaró el dirigente Héctor Mercado.
Los transportistas otorgaron un plazo de 72 horas al Gobierno para resolver la crisis económica y garantizar el abastecimiento de combustible. De no cumplir con esta demanda, solicitarán el adelantamiento de elecciones generales.
Esta medida de presión se suma a la anunciada por los choferes federados, quienes convocaron a un paro con bloqueos de 24 horas a nivel nacional para el jueves 1 de agosto. “Estamos unidos en esta lucha, no podemos seguir así”, afirmó un portavoz del gremio de choferes.
El desabastecimiento de combustible ha generado un profundo malestar en diversos sectores del país. Las filas en las estaciones de servicio se han vuelto una constante en todas las regiones de Bolivia. “La situación es insostenible, necesitamos soluciones ya”, expresó un transportista afectado por la escasez.
El Gobierno aún no ha emitido una respuesta oficial frente a las demandas del sector del transporte. La población espera con expectativa las acciones que tomarán las autoridades en las próximas horas para evitar un colapso en el transporte y la economía nacional.





