El presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset Cabrera compareció este lunes ante un tribunal federal en Alexandria, acusado de conspirar para lavar millones de dólares provenientes del tráfico internacional de cocaína. De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Este de Virginia, si es declarado culpable podría enfrentar hasta 20 años de prisión, en uno de los procesos judiciales más relevantes contra el crimen organizado transnacional en los últimos años.
Marset, de 34 años, es señalado por autoridades estadounidenses como el presunto líder de una poderosa organización criminal dedicada al tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Europa. Documentos judiciales citados por fiscales federales sostienen que la red habría movilizado cargamentos que alcanzaban hasta 10 toneladas de droga por envío, una escala que evidencia el alcance global de la estructura criminal.
“Si es declarado culpable, Marset enfrenta una pena de hasta 20 años de prisión”, precisó en un comunicado la Fiscalía del Distrito Este de Virginia, que lidera el caso. La sentencia final, explicó la institución, dependerá de la evaluación de un juez federal conforme a las pautas de condena del sistema judicial estadounidense y otros factores previstos por la ley.
Según la investigación, la organización de Marset operaba en múltiples países, incluyendo Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, así como en varias naciones europeas como Bélgica, Países Bajos y Portugal. Las autoridades sostienen que la red utilizaba complejas rutas marítimas y sistemas financieros clandestinos para transportar droga y blanquear las ganancias.
Uno de los principales colaboradores del presunto capo era el uruguayo Federico Ezequiel Santoro Vassallo, alias “Capitán”, quien según la acusación actuaba desde Paraguay como operador clave del lavado transnacional de dinero. La investigación indica que Santoro coordinaba la recolección de ganancias en Europa, principalmente en euros, mediante mensajeros y sistemas informales de transferencia de dinero.
Las autoridades estadounidenses detallaron que el dinero era posteriormente introducido al sistema financiero internacional. “Por lo común, Santoro instruía que los fondos fueran entregados en dólares estadounidenses y un banco corresponsal en Estados Unidos facilitaba la transacción”, señala el expediente fiscal, evidenciando el uso del sistema bancario para blanquear capitales provenientes del narcotráfico.
Santoro ya fue procesado en Estados Unidos. Según registros judiciales, se declaró culpable el 21 de mayo de 2025 y fue condenado el 23 de julio del mismo año a 15 años de prisión, tras admitir su participación en operaciones de lavado de dinero vinculadas al tráfico internacional de drogas. La Fiscalía también sostiene que él y Marset habrían recurrido a amenazas y violencia para proteger sus operaciones criminales.
La investigación fue dirigida por la Administración para el Control de Drogas (DEA) con apoyo de Europol y autoridades de varios países sudamericanos. Los fiscales federales Anthony T. Aminoff y Catherine Rosenberg están a cargo del proceso que podría revelar nuevas ramificaciones de una de las redes de narcotráfico más grandes detectadas entre América Latina y Europa.





