Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado una ofensiva aérea coordinada contra objetivos estratégicos en Irán, marcando el inicio de una confrontación directa de alto riesgo en Oriente Medio. Explosiones sacudieron Teherán y otras ciudades clave, mientras el Gobierno iraní respondió con el disparo de misiles y drones contra territorio israelí y bases militares estadounidenses en la región.
El Ministerio de Defensa israelí confirmó a las 8:15 (hora local) el inicio de la operación, declarando estado de emergencia por 48 horas. El Ejército calificó la ofensiva como un “ataque preventivo contra decenas de objetivos militares”, dentro de una acción conjunta con Washington. Israel bautizó la campaña como ‘Rugido de León’, mientras Estados Unidos la denominó ‘Furia Épica’.
En cuestión de minutos, se escucharon detonaciones en distintos puntos de Teherán. La televisión estatal iraní informó de columnas de humo en el centro y norte de la capital antes de que su señal se interrumpiera abruptamente. Testigos reportaron caos vehicular, padres retirando a sus hijos de colegios y largas filas en cajeros automáticos ante el temor de una escalada mayor.
La agencia oficial IRNA confirmó ataques en ciudades como Isfahán, Tabriz y Karaj. En Minab, al sur del país, autoridades provinciales denunciaron la muerte de 53 niñas en una escuela primaria, alcanzada por un bombardeo. “Los equipos de rescate trabajan entre los escombros; había 170 estudiantes en el momento del impacto”, declaró un funcionario local. Otras 48 menores resultaron heridas.
Desde Washington, el presidente Donald Trump anunció en su red Truth Social que el Ejército estadounidense inició “un gran operativo de combate para eliminar amenazas inminentes”. En un mensaje grabado, aseguró: “Irán nunca tendrá un arma nuclear” y llamó a la población iraní a “tomar el control de su gobierno” tras la operación, prometiendo “inmunidad total” a miembros de las fuerzas de seguridad que depongan las armas.
El ataque se produce en un contexto de tensión nuclear persistente. Informes recientes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) han advertido sobre el avance del enriquecimiento de uranio iraní por encima de los niveles pactados en acuerdos anteriores. Analistas en seguridad internacional subrayan que la acción militar rompe la frágil dinámica diplomática que aún se intentaba sostener en Ginebra días antes de la ofensiva.
La respuesta iraní no se hizo esperar. La Guardia Revolucionaria anunció el inicio de la ‘Operación Verdadera Promesa 4’, lanzando misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos. “Cualquier base en la región que ayude a Israel será nuestro objetivo”, advirtió un portavoz militar iraní a la agencia Mehr. Catar informó haber “frustrado con éxito” ataques dirigidos contra su territorio.
En Israel, las sirenas antiaéreas sonaron en Jerusalén y otras ciudades centrales tras la detección de varias andanadas de misiles. Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que sus sistemas interceptores estaban operativos. Con ambos bandos movilizando reservas y ampliando operaciones, expertos advierten que la confrontación podría extenderse por varios días y arrastrar a más actores regionales, configurando uno de los episodios más graves en la geopolítica contemporánea de Oriente Medio.






