En un operativo que ya es considerado uno de los mayores golpes al narcotráfico en la región, fuerzas especiales de Paraguay frenaron el avance de un convoy criminal que pretendía ingresar a Argentina con más de 70 toneladas de marihuana. El despliegue ocurrió en la madrugada en Canindeyú, un punto crítico del corredor narco.
Según informó la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), el convoy salió desde Villa Ygatimí rumbo a Saltos del Guairá, paso clave para el contrabando hacia territorio argentino. “La magnitud de esta carga demuestra el nivel de organización y peligrosidad del grupo”, afirmó un vocero de la institución.
La irrupción conjunta de la SENAD y el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) derivó en una escena de acción: 19 vehículos fueron interceptados, entre ellos dos tractocamiones, un camión de doble eje, 14 camionetas y dos automóviles utilizados por el grupo criminal para abrir paso al cargamento.
El enfrentamiento armado dejó un saldo contundente. Cinco personas resultaron detenidas, entre ellas Andrés Medina Brítez y Mauro Zarza Suárez, este último herido. Un integrante de la red criminal, identificado como Sergio Daniel González Aguilera, murió durante la balacera.
Las autoridades calificaron el operativo como “histórico” por el volumen del cargamento incautado. La droga será trasladada a una base regional para su pesaje final y posterior destrucción. “No se trata de un envío más; era una operación diseñada para inundar el mercado argentino”, señaló un agente de la SENAD.
La investigación apunta a una organización transnacional que utiliza la frontera Paraguay–Argentina como ruta de distribución. El destino de la carga era el norte argentino, donde la marihuana sería distribuida a través de redes locales.
Este golpe no solo fracturó una logística millonaria, sino que envió un mensaje directo al crimen organizado. La SENAD y el CODI ya trabajan en la búsqueda de otros miembros de la red y no descartan nuevas operaciones. “Este operativo marca un precedente en la lucha contra las organizaciones criminales que operan en la frontera”, aseguró un alto mando.
Mientras continúan los rastreos, la región permanece en estado de alerta. Las autoridades afirman que la caída de este cargamento podría alterar temporalmente el flujo narco hacia Argentina y abrir una nueva fase en la disputa territorial entre las organizaciones delictivas.





