El economista Gonzalo Chávez afirmó que la implementación del régimen de tipo de cambio flexible en Bolivia no debería generar un nuevo incremento de precios, ya que, a su juicio, el impacto del ajuste cambiario ya fue absorbido por la economía durante los últimos meses. El especialista explicó que la medida anunciada por las autoridades formaliza una dinámica que el mercado venía aplicando de hecho desde finales de 2025.
En una entrevista con UNITEL, Chávez señaló que una de las principales preocupaciones de la población es la posibilidad de que el nuevo esquema cambiario impulse una mayor inflación. Sin embargo, aseguró que ese efecto ya ocurrió con anterioridad, debido a que los productos importados y los insumos comenzaron a encarecerse mucho antes de la oficialización del nuevo sistema.
«La inflación, que se llama de traspaso, se dio hace varios meses; los productos importados, ya sea para insumos o productos directos, ya aumentaron de precio», explicó el economista. Según su análisis, el incremento del costo del dólar ya fue trasladado a los consumidores, por lo que no existirían fundamentos económicos para una nueva escalada generalizada de precios.
Chávez recordó que el Banco Central de Bolivia (BCB) ya publicaba desde diciembre de 2025 un tipo de cambio referencial, mecanismo que reflejaba el comportamiento del mercado. En ese sentido, sostuvo que la transición hacia un régimen flexible únicamente reconoce oficialmente una realidad que ya operaba en las transacciones cambiarias.
«No tiene sentido que ahora vuelvan a aumentar los precios, porque el impacto de esa devaluación encubierta ya ocurrió», afirmó. Para el analista, la presión inflacionaria asociada al dólar fue incorporada gradualmente por comerciantes, importadores y productores, reduciendo el riesgo de un nuevo «efecto rebote» tras la entrada en vigor del régimen flexible.
No obstante, el economista advirtió que la estabilidad del nuevo sistema dependerá de la disponibilidad de divisas y de la capacidad del país para corregir sus desequilibrios macroeconómicos. Señaló que, si bien el mercado ha mostrado relativa estabilidad incluso en escenarios de tensión política, la sostenibilidad del modelo requerirá fortalecer la oferta de dólares y recuperar la confianza de los agentes económicos.
«Va a ser la oferta y la demanda las que determinen cuál será el precio del dólar. Lo que se está haciendo es reconocer lo que ya había ocurrido en el mercado hace varios meses», manifestó Chávez. Añadió que el esquema incorpora un límite para la venta de divisas, pero no para la compra, aspecto que, según dijo, permitirá una mayor adecuación entre el mercado formal y la realidad económica.
Las declaraciones del economista se producen tras la decisión del Gobierno de avanzar hacia un régimen cambiario más flexible, una medida que busca responder a la escasez de divisas y normalizar el funcionamiento del mercado cambiario. Mientras algunos sectores mantienen cautela sobre el impacto futuro en la inflación, Chávez considera que el principal ajuste ya fue asimilado por la economía y que los desafíos ahora estarán centrados en garantizar la estabilidad y el abastecimiento de dólares.





