La tensión política que atraviesa el país sumó un nuevo episodio este miércoles con la aprehensión de Yesenia Vargas, dirigente vinculada al evismo que en días recientes había cobrado notoriedad por sus declaraciones públicas en las que exigía la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira y alentaba la continuidad de las movilizaciones en La Paz y El Alto.
La dirigente fue arrestada en la ciudad de La Paz y, según información proporcionada por su entorno, en las próximas horas deberá enfrentar una audiencia de medidas cautelares donde se definirá su situación jurídica. Hasta el momento, las autoridades no han detallado oficialmente los cargos que motivaron la intervención policial.
Vargas había participado activamente en concentraciones y protestas realizadas en la urbe alteña. En una de sus intervenciones más difundidas afirmó: “Estamos aquí, estamos firmes, porque tiene que salir este Gobierno. No voy a permitir que este Gobierno esté cinco años más y esté saqueando a nuestro país”, declaración que circuló ampliamente en redes sociales y medios de comunicación.
De acuerdo con la radio cocalera afín al evismo, la dirigente ejerció funciones como secretaria de la Federación Carrasco y formaba parte de la delegación que llegó desde otras regiones para respaldar las movilizaciones que demandan la renuncia del mandatario y la profundización de las medidas de presión.
La aprehensión no alcanzó únicamente a Vargas. El abogado Pedro Ticona informó que junto a ella fue detenido otro ciudadano proveniente del departamento de Santa Cruz, quien, según la defensa, no tendría participación en actividades políticas ni en acciones vinculadas a los conflictos que actualmente afectan al país.
“Ellos han venido de Santa Cruz, no tienen afinidad política, no han realizado ninguna actividad dolosa ni delictiva en el departamento de La Paz”, sostuvo Ticona, quien cuestionó la legalidad del procedimiento y anunció acciones para demostrar la inocencia de sus defendidos.
Según la versión del jurista, ambas personas fueron interceptadas por efectivos policiales en inmediaciones de la plaza Eguino cuando compartían un café, circunstancia que, a criterio de la defensa, descarta cualquier participación en hechos irregulares. “Fueron detenidos cuando estaban compartiendo un café”, afirmó.
La aprehensión de Vargas se produce en medio de una escalada de tensión política y social marcada por bloqueos, movilizaciones y enfrentamientos discursivos entre el Gobierno y sectores afines al evismo. Mientras la Justicia define el futuro inmediato de la dirigente, el caso vuelve a colocar en el centro del debate nacional los límites de la protesta, las acciones de las fuerzas del orden y la creciente polarización que vive Bolivia.




