Ciudadanos venezolanos han salido a las calles desde el domingo para protestar contra los resultados de las elecciones, en las que según el Consejo Nacional Electoral, Nicolás Maduro se impuso con algo más del 51 por ciento de los votos. Las manifestaciones han escalado a tal punto que en varios estados del país se han derribado estatuas del expresidente Hugo Chávez.
Imágenes que circulan en redes sociales y medios opositores muestran a grupos de manifestantes tumbando la estatua del líder chavista en estados como La Guaira y Carabobo, así como en la zona de Caracas. Maduro ha confirmado estos hechos en un discurso reciente, insinuando una posible injerencia extranjera. «Intentaron derrumbar estatuas en homenaje al comandante presidente Hugo Rafael Chávez Frías. Lograron tumbar la icónica estatua del comandante Chávez en la plaza Bolívar-Chávez de La Guaira», lamentó el mandatario.
La ONG Foro Penal ha reportado que las protestas han dejado un saldo de tres muertos hasta el momento. Alfredo Romero, director de la organización, informó que las víctimas fallecieron durante enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. «Lamentamos profundamente estas pérdidas y exigimos una investigación imparcial sobre estos incidentes», declaró Romero.
Las manifestaciones han sido intensas y se han registrado enfrentamientos violentos entre manifestantes y fuerzas del orden en varias localidades del país. En Caracas, los cacerolazos resonaron en barrios como Petare, Altamira, Chacaíto, Bellas Artes, La Vega, El Valle, Catia y La Candelaria, reflejando el descontento generalizado.
Además de los enfrentamientos, los manifestantes han organizado concentraciones y marchas espontáneas en diferentes regiones. En la autopista Caracas-La Guaira, se han quemado neumáticos y autos, mientras que en ciudades como Maracay y Valencia, los ciudadanos han tomado las calles para expresar su rechazo a los resultados electorales. «No podemos aceptar estos resultados fraudulentos», expresó uno de los manifestantes en Maracay.





