El expresidente de Bolivia, Evo Morales, ha expresado críticas hacia el Gobierno actual en relación con la lucha contra el narcotráfico, especialmente en el caso del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y otros casos previos que había denunciado. A través de redes sociales, Morales publicó: «Si decían que Marset estaba ‘acorralado’, ¿por qué hasta ahora no lo capturan? Que el pueblo juzgue».
Morales ha aseverado que la fuga de Marset fue «facilitada» y calificó el incidente como un «escándalo internacional». Estas declaraciones del expresidente se produjeron después de que el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, afirmara que Marset «se siente acorralado».
Recordando eventos previos, Evo Morales señaló que en febrero de 2022 entregó personalmente pruebas y testimonios que involucraban a altas autoridades del Gobierno en la protección al narcotráfico. Sin embargo, al no recibir una respuesta adecuada, en abril hizo públicas las denuncias a través del caso conocido como «narcoaudios».
El expresidente lamentó que, en lugar de atender su denuncia, los funcionarios gubernamentales respondieron con solicitudes de «reuniones reservadas» con los responsables del Ministerio de Gobierno, las cuales Morales rechazó por motivos de seguridad y transparencia.
Asimismo, Evo Morales denunció que ante estas denuncias, la reacción de los funcionarios ha sido de amedrentamiento y persecución a la dirigencia. Esto ha generado preocupación en el contexto de la lucha contra el narcotráfico y las implicancias en la seguridad y transparencia del país.
El expresidente reprochó también la realización de operativos calificados como «los más grandes de la historia», pero que no han logrado capturar a los líderes principales del narcotráfico, lo que pone en entredicho la efectividad de las acciones gubernamentales en esta materia. Estas declaraciones de Evo Morales han suscitado debates y críticas en la esfera política y la opinión pública del país.





