El Gobierno nacional autorizó el inicio de la devolución de ahorros en dólares a las familias que mantienen hasta $us 1.000 en el sistema financiero, una medida que, según el Ejecutivo, beneficiará de forma directa a más de 75.000 hogares en todo el país.
El anuncio fue confirmado por el presidente Rodrigo Paz y el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, quienes presentaron la decisión como un giro en la política económica y un mensaje de certidumbre para los ahorristas.
“¡Estamos devolviendo la confianza y la platita a sus verdaderos dueños! Con pasos firmes y sin mentiras, iniciamos este 2026 liberando los dólares de más de 75.000 familias bolivianas”, afirmó el jefe de Estado en un mensaje público.
Paz aseguró que los recursos que hoy se restituyen fueron “incautados por el Gobierno anterior”, en referencia a la administración de Luis Arce, y utilizados —según dijo— para la compra de gasolina y diésel en un contexto de crisis fiscal.
El Presidente remarcó que la medida marca un quiebre con prácticas pasadas y sostuvo que “se acabó el malgasto y los ítems fantasmas”, al tiempo de señalar que la prioridad de su gobierno es reconstruir la credibilidad del sistema financiero.
Desde el Ministerio de Economía, Espinoza precisó que la devolución se realizará en efectivo y en dólares, y subrayó que el proceso ya está en marcha. “Podemos anunciar el inicio de la devolución del ahorro a las familias que tienen hasta $us 1.000 en el sistema financiero”, señaló.
El ministro añadió que más de 75.000 familias podrán volver a disponer de sus ahorros, lo que —según la evaluación oficial— tendrá un impacto inmediato en el consumo y en la reactivación de la economía.
La decisión del Ejecutivo se da en un contexto de desconfianza acumulada en el sistema bancario, por lo que el Gobierno apuesta a que la restitución de los depósitos marque un punto de inflexión y siente las bases para una recuperación gradual de la estabilidad financiera en 2026.




