La tragedia aérea en El Alto escaló dramáticamente en las últimas horas. El saldo inicial de 15 fallecidos y 28 heridos quedó superado por nuevos reportes preliminares que hablan de decenas de muertos y más de un centenar de personas lesionadas, tras el siniestro de un avión militar C-130 de la Fuerza Aérea Boliviana en una zona urbana densamente poblada.
La aeronave, identificada como FAB-81, se salió de la pista durante la maniobra de aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de El Alto y terminó impactando fuera del perímetro de seguridad. El aparato, utilizado para operaciones logísticas y transporte, perdió control antes de tocar tierra, afectando viviendas y vías con alto tránsito vehicular.
El estruendo se escuchó a varios kilómetros. Testigos relataron escenas de pánico, con personas intentando rescatar a heridos entre restos metálicos y escombros. Equipos de bomberos y personal médico trabajan sin descanso en la remoción de estructuras dañadas y en la evaluación de viviendas cercanas al área del impacto.
Ante la magnitud del desastre, el Ministerio de Salud y Deportes activó de inmediato el Estado de Contingencia a través del Programa Nacional de Sangre, en coordinación con el Hemocentro y servicios de transfusión de La Paz y El Alto. “La prioridad es la atención médica inmediata y el abastecimiento suficiente de sangre e insumos hospitalarios”, señala el comunicado oficial.
Las autoridades habilitaron puntos de donación en el Hemocentro de El Alto y en el Banco de Sangre de La Paz. Desde primeras horas de la mañana, se observaron filas de ciudadanos dispuestos a colaborar. “El aporte voluntario es crucial para salvar vidas”, subrayó la cartera de Estado en su convocatoria pública.
Mientras tanto, hospitales de referencia en ambas ciudades permanecen en alerta máxima. Personal sanitario atiende casos de politraumatismos, fracturas múltiples y quemaduras, en lo que autoridades describen como una de las emergencias más graves registradas en los últimos años en Bolivia.
La Fuerza Aérea Boliviana confirmó el inicio de una investigación técnica para determinar las causas del accidente. “Se evaluarán todos los factores operativos y mecánicos involucrados”, informó la institución, sin descartar ninguna hipótesis en esta fase preliminar.
El impacto social es profundo. Autoridades municipales y departamentales coordinan tareas de asistencia humanitaria y apoyo psicológico para las familias afectadas. El país permanece en estado de conmoción mientras continúan las labores de rescate y se espera un informe oficial consolidado sobre el número final de víctimas y las circunstancias que desencadenaron la tragedia.





