Un estudio científico encargado por la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP) ha revelado este martes que los niveles de contaminación por mercurio afectan a seis pueblos indígenas del norte de La Paz, quienes superan de dos a siete veces el límite permitido. Los tsimanes y ese ejjas son los más afectados, ya que se alimentan de peces y habitan en la cuenca baja de los ríos, donde se concentran los desechos de la actividad minera para la extracción de oro.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece un límite de concentración de mercurio de 1 ppm (parte por millón). Sin embargo, las concentraciones de mercurio en los pueblos indígenas del norte de La Paz varían entre 1,9 ppm y 6,9 ppm. Incluso pequeñas cantidades de exposición al mercurio pueden causar graves problemas de salud, afectar el desarrollo intrauterino y las primeras etapas de vida, y ser tóxicas para varios sistemas del cuerpo humano.
El estudio titulado «Impacto de la minería aurífera en comunidades indígenas» se llevó a cabo entre 2022 y 2023 con las poblaciones indígenas ribereñas tsimane, ese ejja, leco, mosetene, uchupiamona y tacana que viven cerca del río Beni y sus afluentes ríos Tuichi, Tejeque, Quiquibey y Madre de Dios.
La medición fue realizada por jóvenes indígenas capacitados para tomar las muestras, con la autorización de las directivas de cada organización indígena. Se recolectaron muestras de 305 personas, incluyendo mujeres en edad fértil, para medir la concentración de mercurio en el cabello. Las muestras fueron analizadas en los laboratorios de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) utilizando el método de Fluorescencia Atómica EPA 245,2, con un límite de determinación de 0,05 ppm.
Según Lino Illimuri, vicepresidente de la CPILAP, «la contaminación más alarmante se encuentra en los hermanos ese ejjas, quienes consumen pescado y tienen la mayor contaminación, con 6,9 ppm. Les siguen los tsimanes con 6,8 ppm; los hermanos mosetenes con 4,0 ppm; uchupiamonas con 2,5 ppm; tacanas con 2,1 ppm y lecos con 1,9 ppm. Todos los datos recolectados superan los límites permitidos».
Del total de 302 personas evaluadas, el 74,5% presentó niveles elevados de mercurio en el cabello, superando el límite permitido de 1,0 ppm. La concentración promedio de mercurio en el cabello de todas las personas evaluadas en el estudio es de 3,93 ppm.
De las 36 comunidades indígenas evaluadas, 18 tienen el 100% de su población con niveles de contaminación de mercurio por encima del límite permitido.
Ante esta situación, Gonzalo Oliver, presidente de la CPILAP, destacó la necesidad de una acción inmediata y solicitó la formación de una brigada para monitorear la salud de los indígenas, especialmente aquellos con niveles de mercurio por encima de lo permitido, con el fin de proteger sus vidas.
Además, Oliver anunció que se tomarán medidas legales contra las instituciones estatales que no cumplen su papel en la protección ambiental para prevenir estos efectos y la contaminación de los ríos en la Amazonia. Asimismo, exigió al Estado que proporcione servicios básicos a los pueblos indígenas, ya que la mayoría carece de acceso a agua potable y debe consumir agua directamente de los ríos.
El presidente de la CPILAP concluyó afirmando: «Esperamos que este estudio llegue al gobierno boliviano, a todas sus instituciones a nivel nacional e internacional, para que juntos podamos tomar medidas para proteger a los pueblos indígenas, las áreas protegidas y nuestra Amazonia».





